Nunca quise Enero

Nunca quise Enero. 

Desde que tengo memoria siempre ha sido un mes incómodo para mí. Moviéndose él con su dejo de vaguedad. Arrogante a más no poder, creyéndose lo mejor de todo. Me provoca una sensación de muy mal gusto. Igualito a esos encuentros a los que una debe asistir por obligación; es realmente un alivio ver que se termina.

Sin embargo, Febrero… Ahhh, Febrero es otra cosa. Es el amor de mi vida. El condimento exacto. La gota de alegría que rebalsa la felicidad. Es el único que rompe con los cánones establecidos y te sorprende. ¡¿Qué?! ¿No me crees? Fíjate en el calendario sino; un año viene con veinticuatro horas de más. Todo un día para Ser, Estar, Existir... ¡VES! ¿No te he dicho que es el mejor?

Pero no todo es rosa.- Sé que de un momento a otro, él se irá. 
Febrero es el único que me ha hecho sentir esa añoranza; ¿Cómo puede algo tan bueno durar tan poco? Me tranquiliza saber que quizás, y solo quizás, un día nos volveremos a encontrar.

Y el tiempo pasó…
En horas nos volvemos a ver. 
Sé que no todos pueden entender un amor así; cuyos contornos de lo eterno siempre serán borrosos. Pero aun así esto es NUESTRO, nuestro y de nadie más. ¿Qué otra cosa importa? 
Solo voy a pedirte, Febrero: “vení... vení y besame.”

Comentarios

Entradas populares